Puedo descansar, elegir un cómodo colchón y dormir. Mis ojos, no me hablan de nada, solo se cierran y es costumbre.
No me acostumbro a nada, solo a descansar... nací acostumbrado, aunque en realidad y hablando con un poco mas de propiedad, nací con la necesidad de descansar, muy distinto es poder hacerlo siempre que quiero.
Contradicciones mayoristas.
Aciertos minoristas.
Puta, que vale la pena estar descansado...
jueves, 15 de noviembre de 2007
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